Estar en el aire
Evocación
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Evocación es un proyecto que busca restablecer un diálogo interrumpido hace miles de años: la comunicación entre seres humanos y plantas. A través de una propuesta performática que une sonido, respiración y tecnología, la obra invita a reconsiderar nuestra relación con el entorno vegetal desde una perspectiva sensorial, afectiva y cósmica.
La humanidad ha trazado una serie de barreras taxonómicas —reinos, especies, razas, categorías— que han servido más para consolidar una visión jerárquica y extractiva del mundo que para comprenderlo en su total complejidad. En este proceso, nos hemos aislado del tejido vital del que formamos parte. Nos hemos desconectado no sólo del entorno, sino también de nuestros propios cuerpos y sentidos más primales. Vivimos inmersos en una atmósfera que ignoramos, salvo cuando el aire escasea, aunque es justamente ese aire el que permite una comunicación constante y silenciosa con todo lo que nos rodea.
En este contexto, el proyecto propone al bostezo —una de las acciones más primitivas, involuntarias y compartidas entre especies— como gesto central. El bostezo, además de ser una forma profunda de respiración, es también un acto social y contagioso. Su simpleza y capacidad de propagación lo convierten en un vehículo ideal para explorar la posibilidad de una respiración colectiva, expandida, en diálogo con otras formas de vida.
Evocación utiliza instrumentos fitoacústicos para traducir las señales eléctricas emitidas por las plantas en sonido. A través de sensores electromagnéticos conectados a hojas y tallos, las variaciones bio-eléctricas son transformadas en voltajes que interactúan con un sintetizador modular. Estos voltajes, interpretados aleatoriamente por distintos módulos, activan samplers y efectos que se sincronizan con las respiraciones del coro humano, el cual interpreta una partitura compuesta exclusivamente para ser bostezada.
El resultado es una pieza sonora que no busca armonía en el sentido tradicional, sino resonancia: una forma de presencia compartida entre organismos vivos. Lejos de la idea de naturaleza como recurso o paisaje, Evocación plantea un ejercicio de escucha mutua, donde el aire —como medio común— se convierte en territorio simbólico y físico de encuentro.
-Michael Linares 2025
Puesta en escena
Un coro de cincuenta personas le canta a un grupo de plantas. El canto consiste en una invocación a base de suspiros y bostezos. Se busca despertar a las plantas, obsequiándoles el dióxido de carbono del coro; ya ellas nos están ofreciendo oxígeno dentro de un sistema infinito donde nos respirarnos mútuamente. La pieza comienza con tres alientos fuertes y profundos. Todo se hace tres veces para estar seguros de que esté bien hecho.
Esta asamblea de coterráneos está compuesta por el coro y representantes de las siguientes plantas, todas pantropicales: Schefflera arboricola, Ficus citrifolia, Amaranthus viridis, Boerhavia diffusa, Chloris pilosa, Eleusine indica, Kalanchoe crenata, Phyllanthus amarus, Portulaca oleracea, Sida acuta, Talinum triangulare, Bidens pilosa, Bothriochloa bladhii, Chloris barbata, Cyanthillium cinereum, Cyperus rotundus, Emilia fosbergii, Euphorbia hyssopifolia, Kyllinga nemoralis, Nephrolepis exaltata, Oxalis barrelieri, Oxalis corniculata, Pilea microphylla.
El canto de este coro, es también un susurro, es aliento. Pensemos en el vapor que este produce como el comienzo del rocío que despierta a las plantas en las mañanas. Así también el aliento transporta todo lo que es importante. Estamos conectados por el aire.
El acto de bostezar está definido como un hacer involuntariamente, abriendo mucho la boca, inspiración lenta y profunda y luego espiración, también prolongada y a veces ruidosa, generalmente por sueño o tedio. Es eso y mucho más. No solo está relacionado con el despertar, es el momento involuntario de mayor aspiración de oxígeno y exhalación de dióxido de carbono en los animales. El bostezo es también contagioso. En este contagio se crea una instancia de proto-comunicación que no necesita del habla. La clave de este intercambio en humanos está en las neuronas espejo. El aprendizaje, así como las relaciones sociales comienzan gracias a ellas. La caída del alfiler propone la posibilidad de que las plantas tengan también estos mismos sentidos e intercambios.
Las plantas responden al sonido y a la presencia física del coro, mientras unos instrumentos fitoacústicos traducen las señales eléctricas emitidas por las plantas en sonido. A través de sensores electromagnéticos conectados a hojas y tallos, las variaciones bio-eléctricas son transformadas en voltajes que interactúan con un sintetizador modular. Estos voltajes, interpretados aleatoriamente por distintos módulos, activan samplers y efectos que se sincronizan con las respiraciones del coro humano, el cual interpreta una partitura compuesta exclusivamente para ser bostezada. Gradualmente las plantas se contagian con los bostezos, sus respuestas producen una re-mezcla del sonido en directo. La alegoría también es lo concreto si se dan condiciones idóneas de intercambio y relación. Esta pieza es un acto donde hay un intercambio de sensibilidades, inteligencias y memorias. Igualmente, es necesario pensarla como una traducción en loop, en donde cada intercambio lleva a otras maneras de relacionarnos dentro de una resonancia.
Álbum
CRÉDITOS
La caída del alfiler
Michael D. Linares Vázquez2025
Una producción musical de
Michael D. Linares y Fabián Wilkins
Grabaciones de coral por
Giovanni de La Rosa
Grabaciones adicionales, edición y diseño de sonido con sintetizadores modulares y sensores de plantas por Fabián Wilkins, EML, Villa Carlos Paz, Córdoba, Argentina
Arreglos por Fabián Wilkins
Mezclado por Fabián Wilkins,
Villa Carlos Paz, Córdoba, Argentina
VOCES
El Orfeón San Juan Bautista
DIRECTORES MUSICALES
Daniel Alejandro Tapia Santiago
Guarionex Morales Matos
SOPRANOS
María Eglée Pérez Hernández
Mariana Martínez Martínez
María Paloma Cruz Pérez
Aranxa Gutiérrez Collazo
Mariana Santa Martínez
Mónica M. Peña Lozada
Enid M. Lebrón Romero
Sarah Rampolla Bobbitt
Nicole Guerrero
Valerie De Jesús
ALTOS
Cecille Marie Martínez Martínez
Cristina Denisse Dávila Vázquez
Vianka P. Padilla Cuadrado
Angélica V. Ortiz Saldaña
Johly An Quiñones Ortiz
Solmarí E. Figueroa Cruz
Enid Mercado Chapman
Camille N. Toro Massari
Marilú Alemán Sánchez
Milamarys Colón Solla
Ximena G. López Ayala
Gabriela Edmée Alicea
TENORES
Rubén José Hernández Lamourt
Adam Daniel Vázquez Veguilla
Gabriel Santiago Monserrate
Adelbert E. Soto González
Manuel O. González Cruz
Michael A. Mulero Pérez
José Luis Calderón Natal
Elvin J. Cedeño Rosa
Kevin J. Ortiz Ramos
José Reguero
BAJOS
Rafael David Martínez Ortiz
Enrique A. Álvarez Negrón
Elí Maldonado Bousquets
Rodrigo F. Martínez Vélez
Félix José García Hiraldo
Juan Rosario Castro
Ángel H. Ortiz Rivas
Joel I. Castro Pérez
Sunder Shiwdin, Jr.
José Joel Rivera
PLANTAS
Schefflera arboricola
Ficus citrifolia
Amaranthus viridis
Boerhavia diffusa
Chloris pilosa
Eleusine indica
Kalanchoe crenata
Phyllanthus amarus
Portulaca oleracea
Sida acuta
Talinum triangulare
Bidens pilosa
Bothriochloa bladhii
Chloris barbata
Cyanthillium cinereum
Cyperus rotundus
Emilia fosbergii
Euphorbia hyssopifolia
Kyllinga nemoralis
Nephrolepis exaltata
Oxalis barrelieri
Oxalis corniculata
Pilea microphylla